domingo 13 de noviembre de 2011

¿Dígame Sr. cómo sabía que en esa piedra había un caballo?

"Un niño ve a diario al ir a la escuela por un escaparate de cristal a un hombre golpeando una piedra, se queda siempre parado allí. Un día el escultor lo invita a pasar; contemplando su trabajo a punto de terminar, le mira asombrado: Dígame, Sr., ¿cómo sabía que en esa roca había un caballo?"
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Quizá la paz interior se comience a encontrar cuando uno se va deshaciendo de las falsas ilusiones y encuentra las reales, bellas y propias; para llegar a ser lo que se es -que diría N. La quietud como avance, la aceptación del sufrimiento como avance, disfrutar lo extraordinario, que es siempre lo cotidiano.

11 comentarios:

  1. ...Shine on until tomorrowww, lettt it beee...

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  2. Pues sí, mi querida Mita. Lo mejor es disfrutar de lo cotidiano, porque ahí reside lo extraordinario.

    Un beso

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  3. Y no dejar que sea rutinario, querida Mita.
    ¡Qué preciosa ingenuidad la del niño!
    Lo guardaré para contarlo.
    Muchos besos

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  4. Lo del niño no recuerdo de dónde es, pero de la escuela de Karlfried Dürckheim seguro.
    Lo cierto es que yo no tengo ese prejuicio contra la rutina; si te has pasado años luchando por tenerla, acabas encontrándola ingenuamente estupenda.

    Besos a las dos

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  5. Sí, como Mioguel Angel, que afirmaba que él sólo extraía al Moises de la piedra en la que ya estaba

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  6. Pues a lo mejor es verdad, Periquito, porque ...no se puede sacar de donde no hay,¿no?
    Besos de buenos días

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  7. Disfrutar lo cotidiano como si de lo último se tratase, sí.
    Como para aburrirse con el día a día...
    Besos, Mita.

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  8. Síii, eso me gusta mucho, Eva
    je t´embrasse

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  9. Mi hija me dijo eso mismo una vez, de un papel y un dibujo, y me dejó completamente desarmado, desconcertado, como si hubiese querido engañarla y como si ella, después de todo, fuese capaz de comprender algo que a mí se me escapaba. Fue toda una lección, y nunca pierdo la oportunidad de someter mis dibujos a su mirada.

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